Zadi Desme

El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir

RENACER
 por Zadi Desme

Mi mente confundida y aturdida poco a poco comienza a despejarse, comienzo a tomar algo de conciencia, eso creo, todo está completamente oscuro, no sé dónde estoy, trato de tocarme la cara pero mis manos no responden, no entiendo, me pregunto si estoy recostado o parado, no sentía nada, era como si mis sentidos hubieran sido arrancados de un cuajo, no si estoy desnudo o con ropa. Creo que mis ojos están abiertos y sencillamente no puedo captar ni un ápice de lo que hay en mi entorno por la increíble oscuridad que reina

Quiero respirar, lo intento una y otra vez pero me es imposible saber si lo hago o no, ya que ni siquiera podía sentir mis pulmones o los latidos de mi corazón, ¿estaré sordo?

Había algo a mí alrededor, era como si alguien o algo me miraba ¿Quién está ahí?, pero ni una solo sonido salió o se escuchó.

¡Eso es! pensé inmediatamente, “me han secuestrado y estoy bajo el efecto de algún sedante”, pero ¿quién mierda hubiera querido secuéstrame?, no tengo fortuna ni grandes bienes.

Trate nuevamente de pensar coherentemente pero no se me iluminaba nada, en un segundo pensé en otra teoría, “me habían enterrado vivo o estaba en coma y no podía moverme”, ¡no!… me dije a mí mismo.

Todo esto era una sensación extraña y nueva que no podía entender, no sentía frio ni calor, pensé también que todo esto era una loca pesadilla y que de alguna forma la alarma del reloj me despertaría y todo esto terminaría pronto.

En eso creo escuchar algo, creo, pero no es nada más que el sonido del silencio que trata de volverme loco, quiero tomar mi cabeza en un acto de desesperación pero no la encuentro, ¡Dios mío que es esto! pienso, me embarga una horrible sensación y maldigo al silencio que no me deja escuchar mis pensamientos.

El tiempo al parecer no existía donde me encontraba, ya que todo intento de medirlo era imposible producto de la semejante oscuridad, en eso, escucho un zumbido que iba y venía, era como un espasmo, por primera vez sentí algo, era un raro hormigueo parecido a la sensación que uno tiene al entrar a un lugar con mucha estática, fluía como electricidad y me atravesaba; de repente la oscuridad se comienza a transformar en algo, es como una penumbra que poco a poco va cambiando a una especie de luz que va creciendo a mí alrededor y que se va convirtiendo en una lluvia extraña, una sensación similar a como cuando uno está viendo televisión y de pronto se va la señal y se ve esa lluvia acompañada de un sonido interminable parecido al estrujamiento de una bolsa plástica.

Siento que comienzo a caer, estoy siendo succionado a un túnel que se ve a lo lejos, la estática me abruma y se comienza a transformar en una especia de niebla , al fondo puedo ver una luz blanca, es tan hermosa, dentro de ella salían unas figuras indescriptibles, siento que tratan de decirme algo, en eso unas sombras negras salen de la nada y comienzan a asechar a mi alrededor, sentía como una voz interna me decía que no era nada bueno, el pánico comienza a aflora y trato de alejarme de ellas, pero es como navegar en un auto sin timón, no tengo control de nada, un remolino negro aparece y trata de absorberme, quiere evitar que llegue a esa hermosa luz, miro hacia donde deberían estar mis piernas y no las encuentro, ¡que mierda me está pasando!, unas especie de manos oscuras salen por todos lados, se que tratan de tocarme, no sé qué, pero creo que debo alejarme de ellas.

El miedo nuevamente se apodera de mí y trato de gritar, pero no sale ningún sonido, todo es tan irreal que me cuesta pensar racionalmente. Siento de pronto una pena enorme, quiero llorar; en eso, un destello de luz, un halo me atraviesa, extrañamente percibo un raro pero agradable olor a incienso, ¿Cómo era eso posible? Sentía una profunda paz, si, una enorme tranquilidad, todo a mi alrededor es brumoso y blanco, la calma me invade, vaya revoltijo de emociones. 

Un golpe me samaquea y la bruma se transforma en un pequeño tobogán unas chispas de colores me salpican como una llovizna que se va convirtiendo en cosquilleo, el tiempo parece acelerarse, veo toda clase de objetos volando y gente caminando, pero en perspectiva parece una película acelerada, en eso escucho un pequeño pito que poco a poco se va incrementando  horriblemente como si todos los sonidos del mundo se  unieran y trataran de volar mi mente. Como una onda explosiva que te empuja siento que atravieso miles de muros y me detengo de repente en una enorme sala.

Todo lo veo desenfocado es como si el mundo estuviera en 3D, no entiendo nada, poco a poco las cosas van tomando forma y color, se van aclarando, pero lo primero que veo me impresiona, me cuesta mucho entenderlo.

Yo estaba ahí, tirado en un sofá, una mujer, que no puedo distinguir quién es, me está besando o algo así, de pronto comienza a golpear frenéticamente mi pecho, creo que no era un beso. Trato de asimilar inteligentemente lo que me pasa pero descubro que estoy en el techo flotando, pego un grito pero no se escucha nada, poco a poco me embarga una pena y de una forma inexplicable comienzo a tener una visión de mi vida, es como si viera pasar la historia de mi vida desde que nací, veo momentos que ya había olvidado, nuevamente esa nostalgia me envuelve, tengo mucha pena, pienso en mis hijos, mi esposa, presiento que no los voy a ver más, pero así como vino la pena se va y de repente una paz indescriptible.

Mientras unos hombres me suben a una camilla, me van conectado unos extraños aparatos, como un imán sigo a mi cuerpo y veo que lo suben a una ambulancia, atravieso la puerta del vehículo inexplicablemente.

-No tiene pulso, escucho decir a uno de los enfermeros.

En eso las cosas que me rodean comienzan a tornarse difusas y transparentes, las voces y el ruido comienzan a desaparecer, esa fuerza indescriptible me vuelve a llevar al túnel lleno de estática, esta vez ya no tengo miedo, ahora sé que esto no es una pesadilla, es real, no veo más manos negras que tratan de tocarme, al contrario, siento muchas presencias que me acompañan, curiosamente se que las conozco, se acercan a mí y me atravesaran una y otra vez, las cosas se comienzan a aclarar, es como si entendiera el por qué de todo, una y otra vez se siguen cruzando de lado a lado, es como si trataran de enseñarme algo, creo escuchar una hermosa música, pero son ellos que me están hablando, por primera vez los entiendo, son mis seres queridos de todos los tiempos que me han venido a ayudar, me dicen que no tenga miedo, que me deje llevar por esa gran fuerza.

Había frente a mí una luz brillante, tan hermosa; mis abuelos, mis tíos y otra gente que sabía que los conocía, habian salido de ahí, me están guiando hacia el esplendoroso albor, una paz increíble me alberga, estoy en armonía con el universo, es como sentir que me estoy fusionando con él, el infinito ya no lo es, lo oscuro se vuelve claro, lo increíble se torna creíble, siento vida donde creía que no existía, atrás queda la ignorancia, el cosmos es caos y a su vez amor, mesclados en una hermosa sinfonía, ahora me doy cuenta de lo insignificante que fue mi vida terrenal, los que quedan atrás no entienden por qué están ahí.  

Estoy llegando a la luz, siento que soy parte del todo y que el todo es parte de mí…soy un grano de arena en esta inmensa playa llamada existencia.

- Gua… gua… gua…

-¡Es una hermosa niña!, los felicito, Dios los bendiga.

 

“La vida es un intrínseco misterio
que solo se revelará a aquellos
que estén preparados”